Es una obra que se inspira en el mismo concepto que su predecesor «Post Meridiano», pero en este caso, se enfoca en el color de la luz durante el medio día. Al igual que en «Post Meridiano», se utiliza la técnica del kirigami para crear formas modulares que reflejan los cambios cromáticos de la luz solar. Ambos trabajos invitan a reflexionar sobre la belleza y transitoriedad de la naturaleza.